El suelo de madera de roble blanco ingenierizado combina una elegancia atemporal con un rendimiento moderno, convirtiéndolo en una opción ideal para las viviendas actuales. Elaborado con una auténtica chapa de roble blanco sobre un núcleo estable de varias capas, este suelo ofrece la auténtica belleza de la madera natural a la vez que ofrece una mayor resistencia a la humedad y los cambios de temperatura. Los sutiles patrones de vetas y los tonos cálidos y neutros del roble blanco complementan una amplia gama de estilos interiores, desde lo clásico hasta lo contemporáneo. Cada tabla está fresada con precisión para lograr una superficie lisa y un ajuste ajustado, garantizando una durabilidad duradera y un acabado refinado. El roble blanco diseñado es adecuado para su instalación en todas las plantas de la vivienda, incluidos sótanos y sistemas de calefacción radiante. Fácil de mantener y construido para soportar el desgaste diario, este suelo ofrece un equilibrio perfecto entre sofisticación, resistencia y practicidad tanto para espacios residenciales como comerciales ligeros.